Para que un sermón de fortaleza y consuelo sea efectivo en estas circunstancias tan delicadas, el orador debe cuidar ciertos aspectos prácticos:
Para finalizar, el sacerdote pidió a todos que cerraran los ojos por un momento. El silencio en la iglesia era denso, pero ya no se sentía vacío; se sentía compartido. sermones de fortaleza y consuelo en un joven funeral
"No temas, porque yo estoy contigo... siempre te sustentaré". Para que un sermón de fortaleza y consuelo